
Llegó a las manos de la editorial de la revista este libro titulado “Mentalidad de ganador”, platícanos un poco, ¿de qué trata y cómo es que se te ocurrió hacerlo?
Es mi tercer libro, y surge porque he tenido la fortuna de entrevistar a los deportistas top’s de este país como Hugo Sánchez, Ana Guevara, Eloy Cavazos, Fernando Valenzuela, Felipe Muñoz, Lorena Ochoa, entre muchos más, que sin duda son admirados por todos. Y al mismo tiempo, por mi trabajo, he tenido la oportunidad de entrevistar a grandes directivos de varias empresas como SISCO, Huawei, ZTE, etc., y a eso se le suma que siempre he tenido la curiosidad de saber cómo es que funciona la mente de los “ganadores” con respecto a la mente de las otras personas. Y bueno, este libro es el resumen de lo que he aprendido de toda esta experiencia.
¿Cuál es el común denominador que ubicas dentro de esa gente que llamas ganadora?
De entrada, te voy a decir que esto se separa en dos vertientes, solo el 20% de la gente que conoces es “ganadora” mientras que el 80% restante, no lo es. Entonces, si pides un consejo, aunque pareciera que los dos seres humanos de estos grupos en contraste piensan igual, no es así, pues los “ganadores” están pensando en ganar la mayor parte del tiempo a diferencia del resto de las personas. Este otro resto, por supuesto que también piensa en ganar, pero no lo hace en la mayor parte de su tiempo. Existen dos grandes motivadores que tú y yo conocemos: el gusto y el susto, y casi todas las personas se van por la parte del susto en la mayoría de las ocasiones, no están pensando en ganar, ni en sus metas; están disfrutando de sus problemas y victimizándose la mayor parte del tiempo. Las personas no están acostumbradas a ganar, y esta parte es una influencia de nuestra cultura.
Nuestra cultura mexicana es muy derrotista, o al menos así nos han enseñado, con un 20% de excepciones. Tomando en cuenta que todos los cerebros son iguales diferenciándose entre ellos solo por su cultura y conocimientos. Pero aquí la gran pregunta es: ¿queremos ser ganadores?, ¿estamos seguros de que somos ganadores? En esta parte viene lo mejor que te brinda este libro: buscar tu autoconocimiento. Porque todas las personas dicen tener autoestima, pero… ¿realmente la tienen?
Autoestima es amor propio, y si le preguntáramos a alguien cuáles son las diez cosas que más ama, tal vez respondería tres o más, pero nunca diez. Y esas diez cosas que ama, las debería de estar repitiendo todo el tiempo. Es decir, si quieres éxito: desayuna éxito, come éxito y cena éxito. Todo el tiempo tendrías que estar pensando en éxito. Ojo… esto no significa que siempre vayas a ganar porque nadie gana todo en la vida. La clave está en definir qué es lo que vas a ganar y escoger -si vas a ser ganador de una faceta en tu vida o si vas a ser ganador toda tu vida-, ya que son cosas muy diferentes. Ese sería el primer paso.
¿Cuál es el segundo paso?
El autoconocimiento. Una persona que no se conoce, únicamente va a actuar por las circunstancias y el poder que tenga de su propia persona, lo cual es mínimo. Y en él, sólo reinará el poder de influencia que esté en el ambiente; de ahí que si una persona se introduce a un mal ambiente, termina siendo drogadicto, alcohólico, etc. Pero si se tiene ese autoconocimiento y amor propio, es evidente que irá por el camino de lograr metas.
Y, ¿cuál sería el tercer factor que define a estas personas ganadoras?
El pensamiento. Si las personas no están acostumbradas a pensar en ganar, en lograr sus metas, entonces están completamente dedicadas a solamente hacer las cosas sin algún fin en especifico. Aquí entra una de las frases que vienen en el libro y que es de mi autoría, “existen tres caminos que parecen ser el mismo y te llevarán a diferentes lugares, el primero es intentar, el segundo es hacer, y el tercero es lograr”.
Para ejemplificar, el primero, el intentar, es cuando mantienes una conversación con una persona y le encargas alguna tarea, pero te responde con algo como “déjame veo”; sólo te está indicando que ahíno hay compromiso, con una actitud de -si lo hago bien y si no, no pasa nada-. Otro ejemplo, es cuando escuchas respuestas como “aquí, a ver qué se le hace”. El intentar es lo peor, ya que es el conformismo en su máxima expresión. El segundo es hacer, y el hacer nada más es sobre la tarea. Hay mucha gente que va a trabajar o a poner su negocio y trabaja de una hora a otra hora determinada pero no necesariamente hay resultados en ese tiempo, solo cumplieron y ya. Por otro lado, en la parte de lograr, si te preguntas: ¿qué es lo que voy a lograr? El sentido de tu vida cambia por completo, y entonces te acostumbras a lograr cosas y te programas para lograrlas.
Cabe mencionar, que en el libro viene un cuestionario de 47 preguntas que sirven para que cada persona se haga un autoanálisis.
¿Qué es lo que más te ha impactado de alguno de los ganadores que has tenido la oportunidad de conocer?
Respeto y admiro a todos porque estoy para evaluar su vida más que para juzgarlos, pero es notoria la admiración en un Carlos Slim, Hugo Sánchez, o Ana Guevara, puedes observar sus diferentes tipos de personalidades, pero al mismo tiempo, comparten el compromiso para alcanzar sus metas. Al final, te das cuenta que no importa cuál haya sido su situación inicial, que hayan nacido pobres, ricos o huérfanos, no hay esa discriminación. El éxito recae más en la mentalidad y en los hechos.
¿Todo se resume a la frase “todo es mente”?
No, y aquí surge esta discrepancia. Tenemos el famoso logo de tu revista Potencial Humano del pensador, y hay otro que es el hombre de acción que muestran que no sólo debes tener los conocimientos, pues hay que implementarlos. Puedes ir a los mejores cursos, conocer a las mejores personas, pero lo que necesitas es la determinación de implementar tus conocimientos y habilidades. No hay que olvidar la máxima que tienen todos los ganadores que dice -no le pidas permiso al mundo para existir, porque ya existes-. Y justamente es ahí donde te das cuenta de que la mayoría de las personas viven para el -qué dirán-, viven más para los demás que para ellos mismos.
Como ganador debes cumplir las reglas, pero debes saber cuándo romperlas. Te darás cuenta que las personas que admiramos en sus biografías son extremadamente disciplinadas y supieron rebasar el semáforo en rojo de alguna faceta de su vida, tomaron el riesgo para conseguir el mejor resultado.




