
En enero del presente año, al ultramaratonista Gabriel Lartigue le fue notificada oficialmente su participación en el Campeonato Mundial de 100 kilómetros con sede en Holanda que se llevará a cabo este 2020. La medalla de bronce por equipos que obtuvo el deportista originario de Orizaba en el Campeonato Panamericano de 100 km en Bertioga, Brasil, le permitió asegurar un lugar en la Selección Nacional de Ultradistancia que representará a México en el Campeonato Mundial en Winschoten, Holanda, el próximo 12 de septiembre.
Para buscar llegar de forma óptima, su preparación es constante y activa. Antes de llegar al mundial, participará en diversos Ultra Trails en nuestro país, competencias de corta distancia, entre 20 y 50 kilómetros, buscando que la altimetría no sea tan dura; y competencias de pista de 5, 10, 21 kilómetros, y un maratón en el segundo trimestre del año, que le permitan mejorar velocidad y a la postre, mantener el ritmo y esa velocidad para, “mantenerme fuerte y con ritmo de competencia es muy importante para mí… tener un equilibrio entre montaña y asfalto”.
Cabe resaltar que solamente seis hombres y tres mujeres conforman la selección nacional que representará a México en este Mundial.
TESTIMONIO
Gabriel, un ser humano con condiciones ordinarias pero, a la vez, muy extraordinarias, nos comparte un poco acerca de su vida, del deporte, de su familia y de su visión sobre el potencial humano que en nosotros tenemos, mismo que solo necesita de un punto de ingnición que encienda esta energía.
“Empecé en el running hace aproximadamente nueve años. Realmente, el propósito era mantenerme bien física y mentalmente; en aquel momento, todavía jugaba fútbol a un buen nivel y además, como siempre me ha gustado estar en buena forma, realicé algunas competencias de 5 y 10 kilómetros y algunos medios maratones en pista. Más tarde, y después de varias lesiones en los brazos que me dejó el fútbol, vi la preparación que mi esposa estaba realizando para un UltraTrail, fue en ese momento en el que decidí darle seriedad, me motivó la disciplina y el amor con que entrenaba, así que, comenzamos a entrenar juntos; la acompañé a su competencia a Huasca de Ocampo y justo en ese momento, quedé enamorado del Trail Running. La camaradería, el ambiente, la organización y el cúmulo de emociones que genera ese deporte, me hizo prometer regresar al siguiente año como competidor y no solo como espectador.
Tiempo después, mientras me preparaba para la siguiente edición de 37K, mi esposa quedó embarazada de mi segundo hijo, así que, opté por tomar la inscripción que ella tenía para el 100K. Finalmente también lo corrió, incluso, siendo finisher con casi 4 meses de embarazo… eso fue una enorme motivación para mí, correr mi primer Ultramaratón de 100K y al terminar, esperar en la meta a mi mujer con mi hijo en su vientre… esos fueron mis primeros momentos, muy apasionados y reconfortantes dentro de este vertiginoso deporte.

Aseguró su pase al mundial de Ultradistancia 2020 en Holanda. Obtuvo su boleto al conseguir el tercer lugar en el selectivo 100K Planos en Long Beach, California.
A partir de ese momento, en lo deportivo, mi mente estaba enfocada en el Trail. Mi trabajo como Director de Imagen y Mercadotecnia en la Rectoría de la Universidad UGMEX con sedes en los estados de Veracruz, Oaxaca y Puebla, mi vida de deportista y mi rol como padre y esposo, me colocaron en un retador proceso. Ahora, con dos hijos, mi situación se complicaba un poco, ya que los tiempos para entrenar eran menos, pero aún así, trabajé ese motor que nos mueve a todos, la mente, y me propuse redoblar esfuerzos, haciendo uso del potencial que como humanos, tenemos. Pienso que el ejercicio es de suma importancia para el equilibrio entre familia, trabajo y diversión.
Como recompensa al esfuerzo, a finales del 2018 recibo la invitación de Raúl Humberto Castañón Guevara, mundialista en ese mismo año en Croacia en la modalidad de 100K planos, para participar en el selectivo para el Campeonato Mundial del 2020 a efectuarse en Holanda. Casi sin pensarlo, accedí inmediatamente, en ese instante no fui capaz de entender todo lo que esa decisión iba a revolucionar mi vida. Desde ese momento, se convirtió en mi entrenador, lo que me ayudó a potenciar’ mis capacidades a un ritmo que no imaginé; juntos preparamos el selectivo que sería en California en febrero del 2019. A decir verdad, fue un evento del cual, yo tenía muchas expectativas, pero en particular, me enfrentaba a muchos desafíos internos, cambios y temores varios, tal vez pensaba que no iba a estar a la altura de la situación. Pero no había marcha atrás, era hora de trabajar arduamente para conseguir ese pase al mundial.

“Inició la travesía para la que hace unos meses fui invitado, el selectivo para buscar el tiempo en los 100K planos que me coloqué dentro del mundial a efectuarse en Holanda 2020… Hoy llegó el día del comienzo del fin de este viaje, y si Dios quiere, la primer parada, el primer gran paso de mi próximo objetivo. Salgo para los Ángeles, California, para intentar lograr esa marca y ese sueño que prácticamente pensé había olvidado, pero, hoy me doy cuenta que siempre estuvó desde pequeño en mí… representar a mi país en un mundial (pensé que lo podría haber hecho en fútbol). Estoy ilusionado, creí que esto estaba totalmente alejado de mi vida, pero, desde que llegó, estoy comprometido para dar lo mejor de mí, este reto me ha obligado a realizar cambios en mi vida, mis entrenamientos y mis actividades me han demandado salir de mi zona de confort, estos cambios me requirieron redoblar esfuerzos, poner más de mi dedicación, acelerar, activar y acostumbrar a mi cuerpo a nuevas rutinas en un periodo muy corto. Pero finalmente, ha llegado la hora, y como siempre, dejaré el alma en la pista y cada gota de sudor a lo largo de los 100 kilómetros… no me quedaré con nada, todo el esfuerzo que mi familia ha hecho para que hoy yo esté acá, es un revulsivo que me alienta aún más (sólo ellos saben lo que nos ha costado este viaje). Los mensajes y las muestras de apoyo de mis amigos y familiares, me inyecta energía y cargan esta pila que mi potencial requiere para entrar en acción.
EN CORTO
Familia – mi motor
Deporte – mi pasión, mi modo de vida
100K – reto, disciplina, fuerza, inteligencia
Orizaba – la tierra que me ha permitido desarrollarme
México – mi hogar, orgullo y fe
Holanda – un sueño a punto de convertirse en realidad, como un cuento de película
Vida – Dios, agradecimiento por cada despertar
Sueño – constancia, sacrificio, fe y un poco de locura



